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TRAYECTORIA

Una historia de amor al golf

Mi historia con el golf comenzó en julio de 2013, en el campo de prácticas de la Federación Colombiana de Golf. Acompañaba a mi padre mientras practicaba sus golpes y, al verlo, sentí curiosidad por aquel juego. Quise intentarlo: tomé su sand wedge y me coloqué frente a una bola. En ese primer intento conseguí golpearla y enviarla a unas 45 yardas. Sin saberlo, acababa de dar el primer paso de una aventura que marcaría mi vida.

Un profesor de Fedegolf observó aquel golpe y me propuso participar en un campamento de verano organizado por la Federación. Mi padre aceptó de inmediato y me dio la oportunidad de descubrir un deporte que pronto se convirtió en mi pasión. Apenas un mes después de comenzar, gané mi primer torneo. Aquella victoria hizo que tuviera todavía más ganas de aprender, entrenar y volver a competir.

Me encantaba asistir a la escuela de golf de la Federación. Cada entrenamiento era una oportunidad para descubrir algo nuevo: probar distintos golpes, conocer mejor los palos y aprender a controlar la bola. Poco a poco fui progresando y me convertí en una jugadora reconocida dentro del semillero. El golf empezó a ocupar un lugar cada vez más importante en mi vida.

Pronto, el campo de prácticas dejó de ser suficiente para mi curiosidad. Quería recorrer campos de verdad, enfrentarme a diferentes hoyos y poner a prueba lo que había aprendido. En mayo de 2015 comencé a participar en la Gira Interclubes de Golf, en La Sabana y Pueblo Viejo. Esa etapa me permitió ampliar mi experiencia y conocer la competencia más allá de mis primeros torneos.

Ese mismo año clasifiqué al Zonal y al Campeonato Nacional Infantil de Colombia, la Copa Bambuco Samper, disputado en el campo de La Sabana. Llegar a esas competencias fue un paso importante en mis primeros años como golfista y una motivación para seguir creciendo.

Lo que había comenzado con la curiosidad de una niña y un palo prestado por su padre se estaba convirtiendo en un camino propio. Desde aquellos primeros golpes, el golf me ha acompañado como una pasión, una escuela de aprendizaje y un sueño que sigo construyendo.

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